Hoppers, Operación Castor – Una pelicula familiar con mensaje de cuidado al medio ambiente
Pixar lleva años buscando la chispa que la hizo grande. Con Hoppers: Operación Castor la encontró dentro de un castor robótico, y en el proceso creó uno de los films familiares más originales, divertidos y emocionalmente honestos de los últimos años.
Un Salto hacia lo Desconocido
Hay una escena muy temprana en Hoppers: Operación Castor que lo resume todo: Mabel Tanaka, estudiante universitaria de 19 años, amante del skate y el punk, entra de imprevisto en el laboratorio de su profesora de biología, descubre una tecnología capaz de transferir la conciencia humana a un cuerpo robótico de castor y —sin pensarlo demasiado— se mete adentro y sale corriendo hacia el bosque. No hay largas explicaciones. La película simplemente te guiña el ojo y te dice: «¿Vamos?».
Eso es precisamente lo que hace que este trigésimo largometraje de Pixar funcione tan bien: abraza su premisa disparatada con una convicción y una energía que contagian al espectador en los primeros minutos. El director Daniel Chong —conocido por la serie We Bare Bears— logra que la película recupere la imaginación, creatividad y comicidad de los mejores exponentes del estudio.
Un Bosque que es un Personaje
La trama arranca cuando el alcalde Jerry Generazzo (Jon Hamm, en modo villano encantador) anuncia que construirá una autopista sobre el claro del bosque que Mabel aprendió a amar de niña junto a su abuela. Para demostrar que el lugar está vivo y merece protección, Mabel decide meterse literalmente en el mundo animal. Lo que encuentra ahí adentro supera cualquier expectativa: reinos, conspiraciones, jerarquías y un imponente líder castor llamado Rey George que se roba cada escena.
El bosque no es fondo: es personaje. Texturas de madera, pelajes casi de fieltro, agua que se siente fría, luz que cambia el ánimo. Pixar despliega toda su musculatura técnica en cada plano del claro, convirtiendo la naturaleza en algo que vale la pena defender, no por deber ambiental, sino porque es genuinamente hermoso.
Una premisa rarísima, ejecutada con convicción. Entrás por curiosidad, te quedás por el carisma, y salís con la sensación de haber vivido una aventura que no te subestimó.
El Elenco: Carcajadas con Corazón
Piper Curda da vida a Mabel con un dinamismo que resulta inmediatamente simpático: es impulsiva, sincera, y carga con una pérdida que le da profundidad sin ahogar la comedia. Bobby Moynihan compone al Rey George con un timing perfecto: pomposo, gracioso y, cuando la película lo pide, emocionalmente devastador. Jon Hamm hace lo que mejor sabe —ser irresistiblemente detestable— y Meryl Streep como la Reina Insecto suma uno de los momentos más inesperadamente hilarantes del año.
La comedia tiene un ritmo ágil y más de un momento que provoca carcajadas. Hay chistes visuales, situaciones absurdas, diálogos ingeniosos y pequeños detalles que los adultos disfrutarán incluso más que los niños. Lo mejor es que el humor nunca interrumpe la historia; al contrario, la impulsa.
Más que una Película Ecológica
Sería injusto reducir Hoppers a una historia de conservación ambiental —aunque ese mensaje está presente y funciona. La película es, en realidad, una exploración de la empatía en el sentido más literal posible: ¿qué cambia en vos cuando habitás el cuerpo del otro? ¿Cómo se ven tus propias convicciones desde adentro de una especie diferente?
La película aborda muy bien sus diferentes temáticas: el eterno dilema entre el progreso humano y la preservación ambiental, cómo Mabel experimenta la vida desde otra especie —lo que abre reflexiones sobre empatía—, y la búsqueda de identidad juvenil. ¿Qué pasa cuando lo que le da sentido a tu vida se ve amenazado? Son preguntas grandes envueltas en pelaje digital y persecuciones de castores, pero precisamente por eso llegan.
Una Animación de Otro Nivel
La tecnología de animación utilizada para el pelaje de los animales marca un nuevo estándar en la industria, según críticos especializados. Pero más allá del músculo técnico, lo que distingue al trabajo visual de Pixar en esta película es una decisión de diseño brillante: los animales que Mabel no puede entender tienen ojos de botón negro, fríos y animalescos; los que puede comunicarse a través del robot los ve con ojos expresivos y humanizados. Es una metáfora visual sobre la empatía ejecutada en cada fotograma.
Veredicto de Cineart
Hoppers: Operación Castor es la prueba de que Pixar sabe exactamente qué hace cuando se lo propone: una aventura original, visualmente impresionante, con una comedia que no tiene edad y un corazón que sí duele. No es perfecta —algunos giros del tercer acto van a las apuradas— pero tiene algo más valioso que la perfección: personalidad propia. Una de las películas familiares más recomendables de este año, y de las que se disfrutan igual o mejor en la pantalla grande.
Da el salto y Vení a ver Hoppers, operación Castor en Cineart con funciones diarias a las 16:45 y 18:45 hs. podes comprar tus entradas en linea haciendo click aqui
Te esperamos!

¿Qué tanto sabes de los Premios Oscar?

